viernes, 30 de marzo de 2012

Liberemos las semillas

Firmá la petición aquí


Las semillas nativas son la base de la alimentación para los casi
tres mil millones de campesinos del mundo, pero están siendo
apropiadas por las grandes empresas. Ayudemos a resistir a los
campesinos como Juan Solar, productor de semillas de maíz
indígena en Chinguillo, San Juan, Argentina. Foto: M. Rabey.
La semilla, esencia misma de la vida, está hoy amenazada. 12 000 años de construcción colectiva paciente y reflexiva han logrado  la creación de un patrimonio vegetal, técnico y cultural inestimable, común a toda la humanidad. Esta herencia corre hoy el peligro de ser confiscada por una ínfima minoría.

La apropiación de la semilla por la agroindustria constituye un peligro sin precedente para el futuro: la independencia alimentaria y la salud de los pueblos. Los vendedores de pesticidas chapucean en sus laboratorios con quimeras genéticamente modificadas, a las cuales osan llamar semillas, generando plantas dependientes que implican una regresión de la tecnología desarrollada  por los campesinos y los jardineros.

Los lobbys, ayudados por el Estado, para obtener el monopolio de lo que pertenece a todos, quieren suprimir el derecho inalienable de cada uno de volver a sembrar su cosecha. Las selecciones de semillas en los predios de los agricultores garantizan plantas sanas y sabrosas. La semilla industrial es enferma, no puede vivir sin pesticidas, abonos químicos o manipulaciones genéticas. Contaminante del ambiente, es el punto de partida de la comida chatarra. Como las generaciones que nos precedieron, tenemos el deber de transmitir a nuestros descendientes la posibilidad de orientar y elegir su futuro.

- Concientes de que mantener la biodiversidad es factor de seguridad, independencia alimentaria y alimentos abundantes para mañana,

- Concientes de que las semillas son un bien común a todos los pueblos,

- Yo pido que la ley AFIRME el derecho inalienable de toda personna a cultivar, sembrar, multiplicar, comprar, intercambia, ofrecer, ceder, transmitir, todo vegetal (grano, esqueje, planta, tubérculo, etc.) sin restricción legal de ninguna clase.

- Yo reivindico el derecho de obtener y consumir libremente el alimento proveniente del producto de las viejas semillas del pueblo, del país, de la familia: todas, granos de vida.

Firmando esta petición, defiendo mi libertad, un patrimonio, y promuevo, con la asociación Kokopelli, la transmisión de la biodiversidad y de la fertilidad a las generacions futuras.

Además de firmarla, te pedimos que la difundas, y si tenés un sitio Internet o un blog, que hagas un enlace a esta página:

http://www.univers-nature.com/signez/?code=cat


Firmá la petición aquí

Iniciativa de la Asociación Kokopelli

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